ELOGIO DEL VOTO EN BLANCO

ELOGIO DEL VOTO EN BLANCO
Nosotros los argentinos tenemos frases geniales, «roba pero reparte», «son todos corruptos», «la Argentina está condenada al éxito», «yo, argentino», entre tantas otras…muchas legadas por los políticos de turno. Entre ellas también se encuentra esa de «votar al menos malo», hoy ampliamente excusada en la falacia de que no votar ó votar en blanco es dar mayor capital al triunfante. Si eso no bastara, votar en blanco es descreer de la democracia. En cuanto al primer argumento, pueden fijarse en el siguiente link para dudar por lo menos de nuestras consignas rápidas y no sólidas…

https://www.la-politica.com/es-verdad-que-el-voto-en-blanco-va-a-la-mayoria/
Elijo votar en blanco. Es como una causa conmigo mismo, la de ser leal a lo que percibo, mi verdad. Creo que casi todo el presente político, en abundancia, es viejo y está contaminado. Y lo que la contamina  son concepciones de  poder compartidas por dirigencia y ciudadanía. Lo que vemos en muchos de ellos no es más que un cruel espejo que nos exige aprender…y cambiar. No somos buenos y ellos malos. Y aún, salvo excepciones, no podemos producir nuevos dirigentes. La cultura vigente nos pinta en múltiples actitudes de la vida cotidiana. El que manifiesta que «siente» que debe dedicarse a la política y uno ya ve el ánimo de su deseo de «invertir» en política. Cantidad de personas que critican ese tenebroso espejo, pero concluyen que si estuvieran en ese lugar harían desastre para su beneficio personal. Los que se transforman con las migajas de poder en las instituciones. Los que abusan de otros y se justifican en que el fin justifica los medios. Los que se llenan hablando de una pobreza sin pobres. Y tantos otros que solo ven la sombra en esos políticos salidos de vaya a saber dónde.
Creo no obstante que es interesante diferenciar entre poder y fuerza. El poder en ese sentido puede ser considerado superior al uso personal de dominio. Algunos atribuyen ese poder a una construcción más amplia, en lo divino, en la naturaleza, en la vida en su sentido más amplio. La fuerza en cambio es quien fuerza las situaciones y corresponde a los egos, al dominio, al sometimiento, al usufructo personal.
Tomado de Simone Weil…
«El poder no puede ser entendido como una posesión. En realidad, nadie tiene el poder porque no es una cosa, sino una relación. La fuerza se pone de manifiesto en el enfrentamiento con otra fuerza y de esa oposición nace la separación entre fuertes y débiles. El que queda vencedor se considera el más fuerte porque piensa que tiene la fuerza, el vencido se siente inferior y cree que no tiene fuerza. Ambos ignoran que el poder, siendo una relación, no está nunca de un modo definitivo en uno de los lados: el fuerte quiere creer en lo que su imaginación le presenta, y por eso no sabe que necesita al otro, a ese otro que es el límite de su fuerza: el débil si sabe de sus límites, pero muestra su sometimiento en la imposibilidad de pensarse de otra manera»

 En este repetido juego de fuerzas, solo con algunos condimentos distintos, elijo votar en blanco, que es decir algo, que es responsabilizarse. Voy a votar y digo NO!

No quiero seguir pegándole al macrismo, que es casi deporte en este momento. Es claro su fracaso y el quedar atado fuertemente a lo que criticó y justificando su regreso. Ley del espejo. Vale decir que tuvo muchos de sus votantes tendrán mucho para aprender. Sus votos, más anti que otra cosa, nos ató a todos al viejo, nuevo o el de siempre liberalismo que siempre concentra dinero en pocos sobre el empobrecimiento de muchos. Dicen algunos amigos, pero hay otras opciones, esto que está es lo peor…y así volvemos a la teoría del  «menos malo». Y a no confundirse, después de una primavera con el kirchnerismo inicial, si uno prestara especial atención, vería que el peronismo nos ha acostumbrado a escuchar lo que en ese momento es negocio, porque se compra con palabras y discursos adecuado, lo que después contradicen los hechos. Su pragmatismo fatal lo lleva a pasar por todos los colores…y elegir en cada momento lo que conviene a su «poder». ¿Poder para qué? Sino, un solo ejemplo, ¿cómo puede entenderse lo Derechos Humanos con Milani? Convenía y basta. Y los fanáticos logrados no ven nada de los que no les conviene. Yo les digo, tu mamá no es tan santa como vos creés…pero no me creen.
¿Y la izquierda? ¿Vive en éste país o sigue atado a sus consignas practicamente irreales? ¿A qué pueblo le hablan?
¿Y la tercera vía?
Bien, gracias.
Lo claro es que nadie piensa en la amplia diversidad de nuestra Argentina, y la soberbia de quién gana lo lleva a creer que es dueño de la gran verdad para todos. Sin pensar por ejemplo que muchos de los que los votaron es porque no les queda otra, o los votaron en contra de, o les da lo mismo.
Construir consensos y plantear reglas de juegos más justas no es fácil. No creo que estos políticos que pasan con facilidad de un lado a otro puedan hacerlo.
¿Y nosotros? A veces solo alcanza con mejorarnos un poco el consumo y no mostrar tanto el índice de pobreza. Pobreza que aunque se llenen la boca es funcional al sistema. Sencillamente les sirven lo pobres. ¿tiene alguna duda?
Se pelean por porcentajes, pero nadie la redujo. Nadie le puso freno a los codiciosos de turno, nadie quiere reforma política profunda, nadie quiere consensuar demasiado, nadie quiere compartir el bendito «poder».
Por eso voto en blanco, no tiro mi voto. ¿me he equivocado? Seguramente, más de una vez. Pero como dice la Sarlo (https://www.infobae.com/politica/2019/05/22/beatriz-sarlo-yo-no-voto-al-menos-malo-si-no-hay-tercera-fuerza-retomare-mi-tradicion-del-voto-en-blanco/), tengo que encontrar algo de coincidencia…más que con el candidato, con su propuesta…y sentir que en parte confío… 
No creo que el presente…presente ésto.

Deja un comentario

Desarrollo Web Efemosse
WhatsApp chat